25 May Respuesta a el artículo en Qué Pasa

El 19 de mayo de 2017 apareció un artículo sobre Oceaneos en la revista Qué Pasa. En un esfuerzo por ser más transparentes, compartimos aquí más información al respecto, pues el artículo está sesgado. Aunque nuestro equipo fue entrevistado durante más de una hora, un par de frases llegaron al artículo, mientras que otros argumentos de se describen en detalle. En esta entrada del blog le daremos respuestas al artículo.

Entendemos las preocupaciones históricas que Chile tiene con la mareas rojas, la floración de mayo de 2016 en las costas del archipiélago de Chiloé fue el mayor desastre natural en la historia marina de la región. Sin embargo, este artículo fuerza una relación entre Oceaneos y las mareas rojas, la cual no tiene bases. Algunos de los argumentos hechos en este artículo son sensacionalistas, e incluso engañosos.

Queremos invitar a la comunidad científica a un diálogo basado en hechos. Reconocemos que Oceaneos sólo ha proporcionado información limitada, lo corregiremos proporcionando transparencia sobre nuestros métodos y tecnología en los próximos meses.

LINK: LA POLÉMICA SIEMBRA OCEÁNICA

QUÉ PASA: “Hace poco más de un año, Peter von Dassow, biólogo molecular y académico de la Universidad Católica, leyó en el diario El Mercurio una noticia que lo impactó. Un proyecto de fertilización del mar con hierro, en las costas de Coquimbo, prometía aumentar la producción de peces al promover el crecimiento de fitoplancton, la base de la cadena alimenticia marina.”

RESPUESTA

Creemos que el Dr. von Dassow se refiere a los artículos de la revista CBC y Aqua de 2016, ya que El Mercurio no publicó sobre este tema antes del 3 de abril de 2017.

QUÉ PASA: “Mientras leía, el académico pensaba que esta técnica sería perjudicial para el ecosistema acuático, ya que podría producir microalgas tóxicas. Molesto, redactó una carta explicando que el experimento no tenía ninguna validez científica y que debía ser prohibido.”

RESPUESTA

El programa de investigación que Oceaneos propone no es nada nuevo. Han habido más de dos décadas de experimentos artificiales de fertilización con hierro en varias regiones del océano, esto no es nada nuevo. De hecho, entre 2016 y 2021, científicos australianos y coreanos están desarrollando un experimento de fertilización oceánica frente a la costa de la península antártica (proyecto KIFES: http://www.biogeosciences-discuss.net/bg-2016-472/bg-2016- 472.pdf). Debemos mucha nuestra comprensión actual de los ecosistemas marinos y el cambio climático a estos experimentos. Ninguno de ellos ha producido algas tóxicas.

QUÉ PASA: “La marea roja del año pasado fue la segunda más extensa a nivel mundial después del fenómeno ocurrido en las costas entre California y Alaska. Peter creyó que eso haría desistir a la empresa de instalarse en Chile. Intuía que las comunidades se opondrían.”

RESPUESTA

Estas afirmaciones asumen que el ecosistema costero de Chiloé es el mismo que el encontrado en el norte de Chile. Creemos que esta suposición es engañosa, porque el ecosistema costero nerítico (Chiloé) y el ecosistema pelágico oceánico (Coquimbo mar adentro) son de hecho muy diferentes. Sería como equiparar un bosque lluvioso a un pastizal; ambos contrastan agudamente en componentes bióticos y abióticos. El evento de marea roja de mayo de 2016 en Chiloé fue a una floración primero de flagelados, y luego dinoflagelados, ambas desarrollándose sólo en el medio costero. El programa de investigación de Oceaneos está diseñado únicamente para el ecosistema pelágico oceánico y no para el ecosistema costero.

Además, el evento de marea roja de Chiloé en mayo de 2016 fue confirmado como un evento natural, que desafortunadamente evolucionó hasta convertirse en un desastre natural. Se especuló que el vertido de salmón por la industria acuícola, tras la mortandad ocasionada por la marea roja de flagelados, provocó la marea roja de dinoflagelados y el desastre natural. Sin embargo, la Universidad de Los Lagos publicó un informe comprensivo en noviembre de 2016 (Enlace: http://www.economia.gob.cl/wp-content/ Uploads / 2016/11 / InfoFinal_ComisionMareaRoja_24Nov2016-1.compressed.pdf) confirmando que no hay causa y efecto entre el desastre natural marea roja y el vertido de salmón muerto en alta mar.

La inclusión de esta historia parece ser un esfuerzo de la revista Qué Pasa de forzar un vínculo inexistente entre el evento de marea roja y el programa de investigación de Oceaneos. Oceaneos recalcó reiteradamente en nuestra entrevista con Qué Pasa que nuestro programa de investigación está diseñado para el océano profundo en cuerpos de aguas conocidos como eddies, los cuales se alejan de la costa. Además, las floraciones de fitoplancton que se consideran tóxicas nunca se han observado en el océano profundo. Esto no quiere decir que el fitoplancton tóxico no pueda crecer en el océano profundo, solo que estos nunca se han observado formando floraciones tóxicas. Oceaneos contempla esto dentro del programa de investigación y todos los datos se harán públicos.

QUÉ PASA: “—Pensé que el asunto iba a ser olvidado y que la compañía iba a buscar en otro lado, porque nadie iba a apoyar esta idea acá. Nadie iba a querer que volviera la marea roja.”

RESPUESTA

Esta es la opinión del Dr. von Dassow. Por supuesto nadie, incluyendo el equipo de Oceaneos, quiere que la marea roja vuelva. Las mareas rojas son una preocupación central y hay varios protocolos a prueba de fallos en el lugar para minimizar dicho riesgo. El programa de investigación de Oceaneos cuenta con el apoyo de organizaciones de investigación y de pesquerías industriales y artesanales, así como de varias ramas del gobierno. Además, la fertilización artificial del hierro no es nada nuevo, han habido más de dos décadas de experimentos artificiales de fertilización con hierro en varias regiones del océano. Ninguno de estos experimentos ha producido algas tóxicas.

QUÉ PASA: “Estaba equivocado. Hace poco más de un mes, se conoció que la empresa Oceaneos Marine Research Foundation estaba consiguiendo los permisos con las autoridades de la Cuarta Región para, finalmente, llevar a cabo su investigación. Entre los riesgos del proyecto, señalados en un estudio hecho por académicos de la Universidad de Princeton y publicado en la prestigiosa revista científica PNAS, está la aparición de algún tipo de alga nociva y, por ende, de marea roja. Pero la empresa lo señala como poco probable.”

RESPUESTA

Las diatomeas son el principal beneficiario de la siembra oceánica, ya sea por surgencia, volcanes, tormentas de polvo o hierro artificialmente introducido. Por ejemplo, las aguas más ricas del sistema de la Corriente de Humboldt son las ‘Aguas Marrones’ en el norte del Perú, que tienen alta abundancia de diatomeas y peces. Diatomeas sin estrés de nutrientes no producen mareas rojas, producen aguas que son beneficiosas para los peces y formas de vida superiores. Dicho esto, algunas diatomeas del género Pseudonitzchia, a veces, pueden producir una toxina bioacumulativa llamada ácido domoico. Los mecanismos desencadenantes para la producción de esta toxina no se conocen bien.

El trabajo de investigación de Princeton mencionado por el Dr. Von Dassow estudió los niveles de ácido domoico en las especies de Pseudonitzchia de aguas profundas. La investigación encontró que en algunos lugares las especies de Pseudonitzchia pueden producir una toxina, ácido domoico, y sugirieron que esta toxina podría afectar ecosistemas del mar profundo. Sin embargo, la investigación también indicó claramente que no se observó un efecto potencialmente tóxico. Es evidente que se necesita más investigación para saber por qué.

QUÉ PASA: “Algunos estudios han evidenciado la posibilidad de que ciertas microalgas tóxicas —que producen un veneno amnésico que afecta a los mariscos y provoca la marea roja— podrían expandirse descontroladamente debido a la presencia de hierro en su ambiente. En particular, el crecimiento de la microalga Pseudo-nitzschia. En Chiloé estas produjeron una toxina similar.”

RESPUESTA

Pseudo-nitzchia tiene el potencial de crecer fuera de la costa y la gran mayoría de sus floraciones no son tóxicas. El fitoplancton que causó la floración tóxica en Chiloé fue principalmente el dinoflagelado Alexandrium catanella, después de una floración del flagelado Pseudochatonella verruculosa, exclusivamente en la costa. Las toxinas producidas por Pseudo-nitzchia son químicamente diferentes de las toxinas producidas por Alexandruim o Pseudochatanella. El Dr. Von Dassow parece equiparar el ecosistema costero y los eventos en Chiloé como aplicables al ecosistema pelágico oceánico de aguas profundas. Como se mencionó anteriormente, estos ecosistemas se comportan de manera muy diferente. Nunca se han detectado floraciones tóxicas en el oceano pelagico.

QUÉ PASA: “—Estamos asustados —confiesa el biólogo—. Lo que ellos proponen es mil veces más potente que el impacto del vertimiento de salmones en la isla —dice.”

RESPUESTA

El Dr. von Dassow afirma que el vertido de salmón causó el evento de marea roja de mayo de 2016 en el archipiélago de Chiloé. Esto ha sido probado no ser el caso en el informe de noviembre de 2016 sobre el desarrollo del evento de marea roja de la Universidad de Los Lagos. Este informe confirmó que no existe relación de causa y efecto entre el vertido de salmón y las floraciones de algas tóxicas. Admitimos que no hemos dado a conocer detalles técnicos sobre la escala y el volumen de nuestro programa de investigación, pero calificarlo como “mil veces más poderoso” que la marea roja de Chiloé es una opinión sensacionalista.

QUÉ PASA: “-Oceaneos dice que si siembran hierro producirán más peces, lo cual es una falacia, porque no hay apoyo para el crecimiento explosivo del fitoplancton para generar más peces; La relación entre el hierro y el pescado no se encuentra en ninguna parte “, dice Marco Antonio Lardies, doctor en ciencias biológicas en UC y académico en la Universidad Adolfo Ibáñez.”

RESPUESTA

Esta es una interesante declaración del Dr. Lardies. Hay muchas incógnitas en la investigación pesquera. Por ejemplo, las rutas migratorias de las principales poblaciones de peces comerciales no se conocen, ni el mecanismo de reclutamiento juvenil y mortalidad en las poblaciones de peces comerciales. Esta falta de conocimiento se puede atribuir una sola cosa: la falta de datos, específicamente datos in situ y a largo plazo.

Lo que se sabe es que las regiones de surgencia son ricas en fitoplancton como resultado de las condiciones nutritivas, especialmente el hierro (Hutchins and Bruland, 1998). Además, es bien sabido que las poblaciones de peces comerciales son el resultado del stock de fitoplancton y zooplancton (Sheldon R.W., 1977). También se sabe que los remolinos se forman cerca de la costa y toman el conjunto del plancton en la costa, que incluye huevos de peces, a aguas costa afuera (Atwood et al, 2010). También se sabe que el fitoplancton pobre del Pacífico Sur se está expandiendo, y esto va en aumento, particularmente en el verano austral (Signorini et al, 2015). Por último, se sabe que las diatomeas son la fuente de energía más eficiente en energía para los niveles tróficos más altos, incluyendo los peces juveniles y, además, según la NASA, las diatomeas están en declive en todo el mundo (Rousseaux, 2015). En Canadá se han fertilizado lagos para promover el florecimiento de diatomeas, lo que resulta en el incremento de salmón, más de siete veces de lo esperado en otras condiciones (LeBrasseur et al, 1979).

La hipótesis es que al imitar procesos como volcanes, derretimiento de icebergs y tormentas de polvo, los cuales fertilizan naturalmente el mar y estimulan el crecimiento de las diatomeas, se pueden aprovechar su crecimiento en remolinos marinos que a su vez alimentarán zooplancton y peces migratorios juveniles. El proyecto propuesto por Oceaneos está diseñado para obtener los datos necesarios para testear esta teoría. Como parte del código de conducta de Oceaneos, damos a conocer todos nuestros datos, que creemos harán una contribución significativa a la comprensión global de los ecosistemas pelágicos, para que el Dr. Lardies y otros puedan sacar sus propias conclusiones.

QUÉ PASA: “—Un experimento propiamente científico no se hace directamente en el mar —dice Atilio Morgado, biólogo marino y director ejecutivo del IMO. Dado que pequeñas cantidades de hierro pueden producir la sobrerreacción de microorganismos tóxicos y estimular el florecimiento de algas nocivas, los investigadores del Instituto sostienen que este tipo de experimentos son legítimos mientras se hagan en laboratorios o en ambientes cerrados para establecer un sistema de monitoreo de sus efectos, algo que —asegura Morgado— es difícil de controlar en mar abierto.”

RESPUESTA

Oceaneos desarrolló esta infografía, inspirada por el trabajo de Tim Parsons, para ilustrar un mapa del conocimiento sobre ecología marina. Las pruebas de campo son una gran parte de la recolección de datos que se requiere. Además, ha habido más de dos décadas de investigación en el mar en este campo, en el laboratorio y en el mar incluso en el sistema actual de Humboldt que muestra que cuando el hierro se agrega a HNLC aguas profundas las diatomeas florecen (Hutchins et al, 2002, Boyd et al, 2007). Las diatomeas son el plancton más eficiente energéticamente para fortalecer la base de la cadena alimenticia.

QUÉ PASA: “—Es muy irresponsable realizar este tipo de experimentos porque no se sabe de qué tamaño va a ser la zona afectada, ni tampoco hay certeza sobre los tipos de algas que crecerán. Oceaneos no puede garantizar que su experimento se restrinja a un área –asegura Bernardo Broitman, científico de la IV Región, director ejecutivo del centro de estudios Ceaza y doctor en Ecología, Evolución y Biología Marina—, y añade que la única prueba para comprobar si un experimento de esta naturaleza funciona es encontrar una porción de hierro en cada pez que se capture al año siguiente, pero al no tener clara el área realmente afectada, es imposible hacer este monitoreo.”

RESPUESTA

Oceaneos se basa en décadas de excelentes investigaciones realizadas por expertos en oceanografía, pesquerías, plancton, microbiología, química, mamíferos y nutrientes. Oceaneos ha desarrollado un protocolo detallado que tiene en cuenta con todos estos campos de especialización para determinar la ubicación óptima en la que esperamos ser capaces de minimizar los impactos potenciales, al tiempo que estimula el crecimiento de diatomeas y refuerza las poblaciones juveniles de peces.

Oceaneos ya ha desarrollado fuertes relaciones con pesquerías industriales y artesanales de quienes esperamos recibir muestras como parte de nuestro programa de monitoreo. Como todos los datos de Oceaneos, estos datos serán proporcionados gratuitamente al público.

QUÉ PASA: “—No nos oponemos a la iniciativa. Lo que rechazamos es que se plantee un proyecto científico que sólo tiene información muy general y capciosa, y que ha sido difundido sólo por la prensa –asegura Atilio Morgado, y remarca que las desconfianzas también vienen porque Oceaneos es una empresa con fines de lucro, que eventualmente podría buscar fines comerciales.”

RESPUESTA

Oceaneos es una organización sin fines de lucro y este es un programa de investigación sin fines de lucro.

QUÉ PASA: “Oceaneos asegura que el proyecto se realizaría en un área acotada, sin fines comerciales y que no es peligroso, todo lo contrario, restablecería el ecosistema marino. Sin embargo, todavía no tienen certezas sobre los planes de mitigación que aseguran que se están preparando.”

RESPUESTA

Tenemos varias estrategias de mitigación, que fueron explicadas a fondo en la entrevista y ampliamente cubiertas en nuestros protocolos de proyecto. Afirmar que “no tienen certezas sobre los planes de mitigación que aseguran que se están preparando” es una mala conclusión de Qué Pasa basada en la entrevista.

QUÉ PASA: “Pero no hay consenso en la comunidad científica nacional sobre la seguridad que pueden brindar los giros ciclónicos para que el experimento no se salga de control. Bernardo Broitman asegura que una investigación similar se realizó en Canadá. En 2012, la Haida Salmon Restoration Corporation (HSRC) vertió 100 toneladas de sulfato de hierro en las aguas cerca de la isla Haida Gwaii para restaurar la producción de salmones con fines comerciales. En 2014 un estudio de académicos de la Universidad de Maine, en Estados Unidos, que evaluó el florecimiento del fitoplancton en esta área reveló que sólo una pequeña parte del nutriente fue absorbido por la microalga. El florecimiento fue el más grande observado de los últimos 10 años, a pesar de que un área reducida fue fertilizada. El crecimiento explosivo de todo tipo de algas —incluyendo las nocivas— se observó en una superficie aproximada de 35 mil kilómetros cuadrados de extensión.”

RESPUESTA

El artículo de la Universidad de Maine sólo utilizó imágenes de satélite y nunca mencionó especies de plancton. Además, el artículo no dice que “sólo una pequeña parte del nutriente fue absorbido por la microalga”. El artículo sugiere que la absorción de nutrientes puede haber sido baja, sin embargo, sin muestras in situ no podrían saber.

Aunque no es el objetivo del artículo referenciado, las imágenes de satélite revelan que la floración estaba contenida en la vecindad del eddy original.

Es desafortunado que un investigador del calibre del Dr. Broitman afirme que el artículo declara “el crecimiento explosivo de todo tipo de algas -incluidas las nocivas” cuando el artículo no hace referencia alguna a las especies de plancton. Esta declaración es claramente especulativa y engañosa.

QUÉ PASA: “—No te puedo decir en forma exacta cuáles son las algas que van a florecer en el primer momento, pero en todos los lugares del mundo que han hecho experimentos, ninguno ha producido en forma significativa algas tóxicas. Podemos minimizar el impacto, pero siempre existe un riesgo mínimo.”

RESPUESTA

Lo que está claro es que estamos ante el colapso mundial de la pesca como resultado del cambio climático. Oceaneos apoya la idea de que las naciones deben implementar prácticas pesqueras sustentables y sitios de patrimonio marítimo. Sin embargo, también necesitamos desarrollar nuevas herramientas para asegurar una cosecha sustentable en el tiempo. Durante siglos nos hemos acercado al océano como cazadores, es hora de entender el océano y la interacción de sus variables, debemos empezar a cuidar y cosechar los recursos marinos como los agricultores.

Tratar de bloquear el progreso o rechazarlo no ayuda al progreso de la ciencia. El camino a seguir es reunirse para discutir estas ideas de una manera profesional. Oceaneos organizará un evento abierto para la comunidad científica que estudiará todos los detalles del programa en los próximos meses.